sábado 12 de septiembre de 2009

I know myself, but that is all.

El sol sale mas temprano de lo que debería, y despierto a calurosas mañanas sin desayuno pero con café. La gente descansa en el pasto verde y sonríe de cualquier pequeña cosa sin quitarse los wayfarers imitación de cuneta -y que aún no compro, pero haré, supongo-. Asumo que hay vidas sencillas, como la nuestra, donde solo hay que levantarse, rendir el promedio y beber cerveza, con el cuidado de no engordar tanto como algunos. preocuparse de estar en un par de listas ajenas y no gastarse todo el dinero antes del número veinte. Recargar el iPod todos los días sin ponerle música nueva, solo por flojera. Pensar en el pasado, con la tranquilidad de que solo es eso. Pensar en el futuro, como la unica cosa incierta que realmente da miedo. intentar recordar los sueños de la noche anterior, mirar feo a los vagabundos, darle cien pesos a quien lo pida de forma graciosa, como el retardado miserable que baila junto al Santa Isabel. Visitar galerías de arte, beber con gente, no ver televisión, perderse elisa pero saber que sucede por terceras fuentes. no pensar en aquello, reir de cosas pequeñas por que es de gente tonta reir de cosas grandes. tener mas dinero, un iBook con un teclado remotamente parecido -en textura- a este espantoso notebook IBM que cumple, pero solo a medias, canciones nuevas, mas peliculas, pero no comentarlas todas por que eso esta mal visto, no importa lo que digan.

-además, nunca importa-

No entiendo que hacen esos juguetes de circulos concentricos giratorios -el nombre, fuck knows- de vuelta. Recuerdo la moda once upon a time, en la plaza en mi tardía infancia, con arboles y gigantescos adoquines que sacabamos de lugar solo por destruir. television por cable que realmente viene en cables. nadie lee libros, nadie ve a los cuadros, nadie ve las peliculas ni entiende las cosas y nadie, absolutamente nadie, puede comer cincuenta huevos.